miércoles, diciembre 03, 2008

La Educación Musical Clásica en Quito

“Si la educación musical estuviera correctamente integrada en el proceso educativo general, si padres y maestros se mostraran convencidos acerca de la necesidad y la universalidad del lenguaje musical, quizá la calidad del vínculo musical en las personas podría llegar a ser estadísticamente perfecta.”
(Hemsy 7).

Los programas de educación musical clásica brindados a los jóvenes de la ciudad de Quito por sus colegios y por la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador (OSN), mediante el análisis de el currículo de algunos colegios y de los eventos realizados por la OSN, como también de los logros internacionales de “conciertos para jóvenes” para entender la música clásica, obras especializadas para distinguir los instrumentos musicales y programas de primaria y secundaria para llegar a opinar y degustar de la música, y así plantear una idea para que los jóvenes ecuatorianos aprendan de música clásica, sea por medio de sus colegios o por programas especiales de la OSN, y puedan llegar a apreciar y asistir a conciertos brindados por músicos profesionales para incentivar el arte y a los músicos clásicos de nuestro país.
Aquí en Ecuador, como en otros países Latinoamericanos, la música no posee el valor a nivel social que debería, ya que los padres creen que no es una opción digna ser músico porque no ganan buen dinero. Así los jóvenes no se sienten apoyados por los padres. Existen jóvenes que podrían ser llamados “dotados” porque alguien despertó su vocación guardada en su ser. Generalmente tienen padres que los apoyan a seguir su vocación. Los “no dotados” generalmente reflejan vivencias negativas. Al no haber sido apoyados no pudieron desarrollarse con plenitud en el campo musical, creando, según Violeta Hemsy, una autoexclusión musical.
La música es un factor de cambio, por eso es que crea cultura. Además contribuye al desarrollo, ampliando la visión de la gente y su mente; despertando todos los sentidos e incentivando su capacidad de aprendizaje y retención. “Estoy convencida de que la música (…) es la más bella y elocuente metáfora de la vida misma” (Hemsy 9). También la música es un medio de comunicación humana. Varios tipos de mensajes pueden ser transmitidos mediante ella y por eso se debe aprender su funcionamiento y evolución.

“La Educación Musical es una disciplina educativa relativamente reciente y de una demostrada ayuda en la educación integral de la persona, ya sea niño o adulta” (grosso).

La Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador inició sus actividades musicales en mayo de 1956. En 1991 recibió la Condecoración al Mérito Cultural de Primera Clase, por su empeño de difundir composiciones de la música universal y nacional y por su servicio al público. Además fue reconocida por el Gobierno Nacional como la “institución cultural más seria y profesional del país”. La Orquesta incluye siempre en sus conciertos composiciones nuevas, para que el público del país tome contacto con el movimiento cultural que se va generando en el mundo. En los últimos años, aproximadamente el 50% de las obras interpretadas han sido llamadas "estreno nacional", ya que no se habían interpretado en el país con anterioridad, y un buen número en "estreno mundial absoluto" ya que no habían sido tocadas por ninguna orquesta en ningún lugar del mundo. La Orquesta presenta cada semana un programa totalmente nuevo, ya sea en Quito, como en otras ciudades del país y en otros países vecinos. Aparte de sus conciertos sinfónicos, ha presentado temporadas de ópera, ballet, espectáculos escénicos, montajes infantiles y presentaciones didácticas para estudiantes; “su profesionalismo se ha ido acrecentando notablemente en los últimos años y se ha llegado a cubrir ya gran parte del repertorio universal”. Anualmente la Orquesta incluye en su programación una obra de gran relevancia musical y técnica, con lo que ha logrado montar composiciones importantes como "La Novena Sinfonía" de Beethoven, "Carmina Burana " de Carl Orff, el "Carnaval de los animales" de Saint-Sáenz, "Pedro y el lobo" de Prokofiev, "La consagración de la primavera" de Igor Stravinsky", el "Bolero" de Ravel, "Requiem" de Verdi y "Petrushka" de Stravisnky.
En cuestión a conciertos didácticos, la Orquesta Sinfónica no ha llevado esto al máximo, ya que sus objetivos y aspiraciones están centrados en otros ámbitos como estrenos nacionales y mundiales, giras y programas grandes, y no específicamente en la educación musical de la juventud. Lo poco que la OSN enseña se da dentro de una semana al año llamada “El niño y la música”, en la cual se envían invitaciones a colegios y escuelas a asistir al teatro y recibir clases didácticas. Cada grupo de los colegios iban al teatro Sucre una vez a la semana. Se esperaba a 3 colegios por día y todos los días se tocaba el mismo programa. La función duraba una hora con explicación y música. Parece muy poco tiempo para enseñar a los jóvenes los fundamentos de la música. Una hora al año no va a crear un cambio en la mentalidad del individuo, por eso se debería crear un programa continuo, por lo menos cada 15 días, para llevar a cabo una culturización musical en la ciudad. La OSN está centrando sus fuerzas en otros objetivos, entonces otras instituciones como la Orquesta Sinfónica Juvenil del Ecuador (FOSJE), u orquestas privadas de los conservatorios, cuartetos, ensambles, etc., podrían ayudar en los conciertos didácticos para abrir los campos culturales de la juventud.
Algunas de las obras utilizadas por la OSN para la semana de “El niño y la música” son: “Pedro y el Lobo” de Prokofiev, donde se aprecian los instrumentos musicales y se los pueden reconocer mediante imitaciones de cada uno con distintos personajes, además de el acto escénico de la obra, “El carnaval de los animales” de Saint-Saenz, donde los niños y jóvenes pueden imaginar y convertir la música en cuadros y personajes (música descriptiva), “In the hall of the mountain king” de Grieg, donde voluntarios pasaban a dirigir sintiendo cómo la velocidad de la obra va subiendo y poder mover las manos.
Leonard Bernstein presentaba los famosos “Conciertos para jóvenes” con la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Desde 1958 hasta 1972, Bernstein escribió y apareció como comentarista, pianista solista y director en 53 diferentes conciertos hechos especialmente para jóvenes de 8 a 18 años. Usaba tanto medios impresos (libros) como audiovisuales (televisión, conciertos en vivo) para llegar a cambiar a “(…) oyentes apasionados de música, en melómanos apasionados” (Bernstein 13). Su popularidad llegó al grado máximo, vendiendo muchos libros basados en los “conciertos para jóvenes”, así como los videos de los conciertos originales. “Antes de 1958 no se había visto nada similar, y después de 1972 nada se ha acercado a su magnífico historial de éxitos” (Bernstein 14). El éxito que logró Leonard Bernstein fue la continuidad, ya que era el director musical de la Filarmónica de Nueva York y hacía el programa que él deseaba, obviamente nada de improvisaciones, todo el espectáculo completamente escrito en un guión. Se disponía 55 minutos para el evento, por lo cual el equipo de producción, junto con Bernstein, hacía lo mejor que podía para tener una continuidad y enseñar de mejor manera a los jóvenes. “(…) su principal objetivo era inculcar en las mentes en formación valores puramente musicales en lugar de conceptos extra musicales” (Bernstein 18).
A continuación algunos de los temas tratados en los “Conciertos para jóvenes” que fueron publicados en el libro “El maestro invita a un concierto” de Leonard Bernstein:
1. ¿Qué significa la música?
2. ¿Qué hace que una música suene a “americana”?
3. ¿Qué es la orquestación?
4. ¿Cómo se hace la música sinfónica?
5. ¿Qué es la música clásica?
6. El humor en la música
7. ¿Qué es un concierto?
8. Música folclórica en la sala de conciertos
9. ¿Qué es el impresionismo?
10. ¿Qué es una melodía?
11. ¿Qué es la forma sonata?
12. Un homenaje a Sibelius
13. Átomos musicales: un estudio de los intervalos
14. ¿Qué es un modo?
15. El “viaje” de Berilos

Se podría sacar un promedio de cuatro conciertos didácticos al año escritos y dirigidos por Leonard Bernstein con la Orquesta Filarmónica de Mueva York. Dentro de este programa de enseñanza también se incluían conciertos de jóvenes intérpretes y músicos profesionales. Bernstein sentía que tenía una “misión educacional”, porque los programas para jóvenes ya eran parte de la Filarmónica cuando él entró, pero él los hizo algo primordial. Después, volviendo atrás a sus conciertos, Bernstein se refería a ellos como la actividad más pesiada de su vida. Originalmente los conciertos salían en televisión todos los sábados en la mañana pero, como se volvieron tan populares, por tres años la CBS los presentó a las 7:30 p.m. los domingos, hora pico en la cual las personas ven la televisión.
Se necesitaría un gran apoyo del gobierno nacional, o del ministerio de cultura, para que algo así pueda llevarse a cabo en nuestro país; comenzando por la ciudad de Quito. Además, un director y músicos dispuestos a educar, no solamente a lucirse. Lamentablemente la OSN se encuentra en el ámbito de “ser la estrella”, lo cual no está mal ya que excelentes músicos, y la orquesta misma, están siendo reconocidos a nivel mundial, pero no tiene el tiempo necesario para brindar algo como lo que hizo Leonard Bernstein. Por estos motivos debería crearse una entidad encargada de preparar este tipo de conciertos didácticos, planeando desde el guión y todo lo que se va a decir (como en su momento lo hicieron en Nueva York).
Haciendo un cuadro general para poder distinguir y apreciar una obra musical, y para estar en capacidad de reconocerla, tenemos que saber sobre los cuatro elementos esenciales de la música:
1. Ritmo
2. Melodía
3. Armonía
4. Timbre (color del sonido)

Según Aaron Copland en su libro “Cómo escuchar la música clásica”, después debemos fijarnos en la estructura y textura que se presenten en la obra.
• Textura musical:
1. monofónica: una línea melódica sin acompañamiento.
2. homofónica: una melodía con acompañamiento.
3. polifonía: varias voces o líneas musicales independientes la una de la otra.
• Principios estructurales:
1. Repetición por secciones: binaria, ternaria, rondó, libre.
2. Repetición por variación: basso ostinato, passacaglia, chaconna, tema con variaciones.
3. Repetición por tratamiento fugado: fuga, concerto grosso, preludio de coral, motetes y madrigales.
4. Repetición por desarrollo: sonata.

El momento de analizar una obra, o sea llegar a su profundidad compositiva, aparte de preguntarse ¿qué quiso expresar el compositor con esto?, se debe comenzar reconociendo la melodía principal, ya que es de aquello que la pieza va a tratar (como en un libro el tema principal). Así la música se puede escuchar en tres planos distintos:
1. sensual: el puso placer que produce el sonido.
2. expresivo: el significado oculto detrás de las notas.
3. puramente musical: la estructura de la obra, sus partes, etc.

Generalmente cuando hablamos de música es muy difícil generalizar, ya que cada uno tiene condiciones especiales para escucharla e interpretarla. Muchos compositores escribieron sus obras en momentos críticos de sus vidas, los cuales debemos aprender a apreciar. Es por eso que hay obras de carácter jovial o alegre, y obras tétricas o tristes.
Para poder estar en capacidad de conocer formas y escuchar claramente una obra musical, no debemos olvidar en el programa las modulaciones (el cambio de tono que se produce en un fragmento musical). Esto puede ser mucho más fácil de entender si se crean ejemplos con la orquesta que esté llevando el concierto didáctico, para que se puedan reconocer las melodías de manera rápida. Nosotros tenemos la idea de tonalidad cuando oímos una pieza y la sentimos amigable, nada disonante o desafinada, lo cual creemos que “está” en una determinada tonalidad, o “toda la pieza en el mismo tono”, porque la escuchamos “igualita”, lo que implica que esa tonalidad particular define una sola tónica para la pieza. Resulta estéticamente malo para una obra permanecer en una sola tonalidad, a no ser que sea una pieza corta. “Un cambio de tonalidad supone una maravilla a nuestros oídos, una nueva adopción de referente tonal, una nueva paleta sonora, nuevos colores” (Music Education). Aprender a reconocer estos cambios ayudan a entender las distintas expresiones que el compositor quiere dar a la obra.
Para que la orquesta ayude al público a entender las modulaciones, y como parte del programa didáctico, se puede poner el ejemplo de la Tercera Sinfonía de Beethoven, en Mi bemol Mayor. Aunque su primer movimiento comienza y acaba con la tríada (Mib, Sol, Sib), está continuamente abandonando la escala de Mib Mayor a otras tonalidades próximas y a otras lejanas. Esto ayudara mucho para entender la forma sonata, los movimientos de las sinfonías, entre otras cosas, hasta llegar a los compositores modernos donde apreciamos que estos principios de tonalidad comienzan a desaparecer.
En el siglo XX entramos a la época moderna en la música, con cambios radicales en el esquema musical clásico. Por ello se deben presentar obras para desarrollar la capacidad creativa de la persona. Por ejemplo: de Stravinsky la “consagración de la primavera” para aprender sobre esquemas rítmicos asimétricos, de Schoenberg “variaciones para orquesta Op. 31” para las técnicas dodecafónicas (usando los 12 sonidos de la escala, sin una tonalidad base), de Messiaen “Chronochomie” para imaginar el canto de los pájaros.
Lo mencionado anteriormente es algo distinto al programa que debería ser llevado por cada colegio. Así como las demás materias, la música debería ser algo incluido en el currículo general. Los jóvenes pasan la mayor parte del tiempo en los colegios, además de ahí es de donde pueden salir con un conocimiento general para escoger sus carreras en la universidad. La música es la parte cultural de la educación, tan importante como aprender matemáticas, ciencias, entre otras cosas. Algunos colegios tienen programas de música, pero no completos. Muchos solamente enseñan a los niños pequeños a cantar y tocar la flauta, pero no a los jóvenes sobre su historia y a apreciarla.
Poniendo como ejemplo, la música ha sido una parte integral del currículo de las escuelas estadounidenses desde 1837. Hoy día, la música es enseñada en casi todas las escuelas del país. Sin embargo, la calidad y la cantidad de instrucción varían de distrito a distrito, y de estado a estado. Los programas de música desde escuela hasta secundaria fueron diseñados para reflejar las habilidades y conocimientos de la más alta prioridad que los jóvenes deben haber adquirido antes de pasar los cursos 4to, 8vo, y 4to de bachiller. El aspecto más importante de todo este programa musical estadounidense es que el propósito principal es desarrollar la capacidad de todos los estudiantes para que puedan participar de lleno con su cultura musical, el resultado siendo una mejoría en la calidad de vida de todos los jóvenes; además de desarrollar a los estudiantes dotados con talento musical. El currículo de música de kinder a 4to de bachiller, que fue establecido en los años 30, sólo ha evolucionado poco. Así, grandes cantidades de jóvenes estadounidenses han aprendido un repertorio básico de música y han aprendido a entender y apreciar la música, principalmente por la amplia existencia de instrucción musical en las escuelas primarias y secundarias. Con este método también han surgido grandes músicos que han tenido tiempo de desarrollar su capacidad auditiva y práctica desde el colegio.
El Colegio Menor San Francisco de Quito contiene un programa de apreciación musical obligatorio para todo los alumnos que cursan el grado 11 (5to curso). Años antes, los chicos en grado 8 (2do curso) también recibían apreciación musical, pero, como política y reformas en los programas, esos cursos se suspendieron, dando apreciación musical solamente en 5to curso. En mi opinión: grave error. El programa a los jóvenes de 2do curso nunca tuvo que haber sido suspendido, ya que podrían llegar con mejores bases de música a 5to curso y se les podría enseñar más.
A continuación el plan de unidades actual de apreciación de la música en el Colegio Menor San Francisco de Quito (por unidades tratadas en todo grado 11):
1. ¿Qué es la música?
2. ¿Cómo está constituida la música?
3. La música a través de la historia
• Factores que inciden en la creación musical.
• Prehistoria
• La Edad Antigua ( la música de las civilizaciones)
4. La edad media
• Edad media temprana.
• Edad media tardía.
5. El renacimiento “seguimos siendo griegos”
6. El período Barroco “contrastes, adornos y mucha emoción”
7. Clasicismo “Los reyes todavía cantan”
8. Romanticismo
• Después de la Revolución Francesa y la Revolución Industrial.
• Romanticismo
9. Nacionalismo, Impresionismo y Expresionismo. El fin del s. XIX
• El nacionalismo
• Primer expresionismo
• Impresionismo
10. Siglo XX
• Igor Stravinsky ¿Modernismo musical?
• Neoclasicismo
• Segundo expresionismo
• Música Experimental
• New Age 1
11. Postmodernismo y Eclecticismo
• Nuevos lenguajes con raíces antiguas.

Llegar a apreciar la música clásica es cuestión de tiempo y trabajo, no es algo que se logra en simplemente un año. La música es cultura y para conocer bien de ella se debe conocer su historia. Es por eso que el programa de apreciación de la música en el Colegio Menor San Francisco de Quito funciona, porque enseña la historia de la música con eventos históricos importantes, hechos controversiales, ciencias, tecnología, sociología, filosofía, grandes imperios y naciones, guerras y luchas políticas y sociales, con el arte de la época y con muchos otros hechos y temas.
A más de estos temas un tanto teóricos, el Colegio Menor incentiva a los jóvenes en el ámbito práctico. Obviamente no es obligatorio, pero si alguien desea aprender a tocar un instrumento, está en todo el derecho de hacerlo inscribiéndose en las clases como optativa. Es algo que se deja a libre decisión, una idea muy acertada, y de la cual pueden y han salido grandes músicos instrumentistas.
“Dentro de la formación de instrumentistas, el papel de Apreciación de la Música es fundamental, puesto que no sólo permite un conocimiento de las transformaciones de la música a través de la historia, lo que hace posible familiarizarse con los diferentes estilos y tendencias, sino también que estableces los vínculos existente en el conjunto de la historia general, el desarrollo de l Ciencia y técnica así como con las demás Bellas Artes” (Proyecciones del Departamento de Música del CMSFQ).

Aún mejor que el programa realizado por el Colegio Menor San Francisco de Quito, tenemos al currículo del Colegio Alemán Quito. Para este colegio, la música es una materia más dentro del pensum escolar, es por ello que se dan clases de música desde primer grado en adelante. Como en el colegio Menor, los objetivos en el área de música del colegio Alemán son: que los alumnos aprendan a ejecutar estructuraciones musicales (leer partituras), que hagan uso del conocimiento básico aprendido en el colegio sobre formas, géneros y épocas de estilo, que tengan la capacidad de interpretar piezas musicales con sentido auditivo entrenado y con percepción, y que aprendan a conectar la sensación musical con otras disciplinas de la cultura y la vida social. La diferencia es que en el Colegio Alemán todo esto se enseña desde la escuela, no solamente en un año lectivo como en el Colegio Menor, por lo que los alumnos salen mejor preparados y con más conocimientos del tema. Además, el programa de estudios del Colegio Alemán nos dice: “después de la terminación de su vida escolar, los(as) estudiantes deben poder participar independientemente en la cultura, entrar en la vida musical como oyentes y participantes activos y deben ser capaces de juzgar la música en forma competente”.
A continuación el plan de estudios por unidades en cada año lectivo del Colegio Alemán Quito:
Primer grado:
1. Iniciación a la música
• Audición
• Ritmo
• Lúdica
• Descubrimiento de la música.
2. El sonido
• Ejercitar la memoria
• Diferenciar los instrumentos escolares.
• Las notas SOL y MI
• Duración del sonido y su grafía.
3. Movimiento rítmico y danza.
• Estudiar y escuchar danzas de distintas partes del mundo.
4. Altura del sonido y grafía
• Grafía de la altura, duración y métrica.
• Diferenciación rítmico – tímbrica de los sonidos.
• Creatividad manual (elaboración de instrumentos musicales).
Segundo grado:
1. Duración del sonido, pulsación – instrumentos musicales
• Lectura rítmica
• Instrumentos musicales
2. Lectura musical rítmica y melódica
• Traslado de la grafía escolar al pentagrama.
3. Formación auditiva
• Dictado rítmico y melódico
• Audiciones musicales
• Interpretación vocal e Instrumental
• Audición musical: Danzas Internacionales
4. Creatividad e improvisación
• Poner ritmo en un texto
• Convertir las duraciones en notas
• Arte y cultura
Tercer grado:
1. El sonido
• Altura del sonido
• Duración del sonido y métrica
• Interpretación rítmica melódica con acompañamiento corporal.
• El ciclo del compás de 3/negras
• Improvisación melódica y duraciones
2. Elementos rítmico melódicos de la música
3. Melodías con acompañamiento instrumental
• Interpretación instrumental en grupo para instrumento melódico.
• El ciclo de compás de 4/negras
4. Los instrumentos musicales
• Cantar y tocar un instrumento
Cuarto grado:
1. Interpretación vocal con acompañamiento
2. Audición música
• Conocer a fondo cada una de las danzas presentadas y sus movimientos.
3. Interpretación vocal: canciones e himnos (alemán y ecuatoriano)
4. Interpretación vocal y signos de prolongación
• Interpretación vocal de negra, corches y negra con punto.
• El calderón
Quinto y Sexto grado:
Este año lectivo, estos dos niveles escolares se dedican solamente al instrumento (el que ellos estén estudiando) y a participar en la banda.
Primer curso:
1. Organología aplicada
• Bases acústicas
• Características de sonido de las familias de instrumentos.
• Partitura y sonido
• Sistema de ordenamiento de partitura
• Ensambles instrumentales en la historia de la composición
• Orquesta barroca / concerto grosso
• Orquesta clásica / sinfonía
• Instrumentaciones y técnicas en música contemporánea.
2. Música popular
3. La ópera
Segundo curso:
1. Sonata / sinfonía clásica
2. Música pop / rock
3. Conectar la música con otros géneros del arte o influencias extramusicales.
• Composiciones particulares
• Música de películas
• Danza o música ligada al texto
• Música de programa (descriptiva)
Tercer curso:
1. El concierto sinfónico
2. El jazz
3. Conectar la música con otros géneros del arte o influencias extramusicales.
Cuarto curso:
1. Johann Sebastian Bach
2. Ludwig Van Beethoven
3. Richard Wagner
4. Música en el siglo XX
Quinto y Sexto curso:
1. Práctica de música
• Creación musical
• Improvisación
• Arreglo
• Intentos de composición
2. Historia de la música
3. Escuchar música y reflexionar sobre la obra
4. Vida musical
• Significado de la música en la sociedad.
• Experimentar la música como parte de su mundo.
• Música de otras culturas.
• Visita a conciertos con preparación y elaboración didáctico – musical y pedagógico – musical.
• Profesiones musicales

El programa de estudios presentado por el Colegio Alemán es completamente lo que se necesitaría en todos los colegios para que los jóvenes, desde pequeños, aprendan a apreciar la música clásica y contemporánea. Es un programa que te introduce a fondo en el mundo musical, te enseña a apreciar la música, a saber escucharla, a poder criticarla y hasta a practicar un instrumento. Además, se aprende de sus profesiones, algo extremadamente importante para los jóvenes interesados en seguir algo que tenga que ver con música y para incentivar a que más músicos salgan a flote en nuestro país. Como se inicia el programa desde primer grado, entonces hay más tiempo para tratar cada tópico a profundidad, sin saltar nada, escuchando obras musicales como ejemplos y apreciando las mismas. Como ya lo mencioné, un año no es suficiente para que los jóvenes entren al mundo de la música clásica, es por eso que el programa del Colegio Alemán es excelente y hasta perfecto para nuestra educación.
En otros colegios de la ciudad de Quito como el Colegio Británico Internacional, el Verbo y el Martín Sereré, la música no forma parte de su materia de estudio. En el último colegio mencionado existe un coro (el coro del colegio), pero no es obligatorio. También en primero o segundo curso se hace escoger a los jóvenes un instrumento, sea flauta, piano o guitarra, el cual tendrán que aprender a tocar con sus profesores, pero nada más. No se les enseña apreciación de la música ni su historia.
Como todo programa colegial, el de música requiere la misma constancia y perseverancia que matemáticas o lenguaje. Se debe analizar las situaciones de manera crítica para crear reflexiones bien argumentadas. La música clásica no es así porque estuvo aislada del mundo; al menos así se la trata en la educación. La historia repercutió en la música, porque la música (como toda arte), es una manera de comunicación, de exteriorización de sentimientos y, como toda comunicación, el arte es diálogo, si el destino al que va dirigida la obra musical no hace caso, pues la fuente (o sea el músico) se desanima y dejará de promover su arte. Se debe valorar la diversidad de géneros y de opiniones. Así se recomienda escuchar obras y crear una opinión y punto de vista críticos, no solamente hacer que los jóvenes digan “está feo porque sí”, sino crear conciencia de que la música puede ser tratada como un cuadro o una escultura, dando razones de por qué tal obra suena bien o mal.
Lo que falta aquí en Ecuador es que la gente aprenda a apreciar y a valorar la música, sea esta clásica o moderna (como el jazz), solo que el jazz tiene más acogida en los jóvenes, por eso se debe promover más a la música clásica. Así, se aprenderá a valorar nuestra cultura y a nuestros músicos. En nuestro país tenemos el terrible defecto de creer que todo lo de fuera, o sea, de otros países, es mejor; tanto en comida, como en ropa, moda, objetos materiales, gente, arte y hasta músicos. Muchos extranjeros vienen a dar conciertos aquí y hasta algunos no son muy buenos, pero se les trata mejor que a nuestros músicos; hasta creemos que es un músico excepcional cuando aquí en Ecuador hay alguien que le supera.
Juan Castro, músico, licenciado en pedagogía musical, comenta lo difícil del medio Ecuatoriano. Afortunadamente él no tuvo mucha dificultad en salir en el medio de la música aquí en Quito, después de venir del conservatorio de Loja sacando su título de concertista, ya que tenía un buen nivel, “aceptable”, como Juan Castro lo dice, entonces se le abrieron puertas en cualquier lado. Según Juan Castro, opinando sobre los músicos clásicos aquí en el país, la gran mayoría llega a un cierto nivel y “con eso se contentan”, entonces “prácticamente son mediocres”. Luego, los músicos profesionales, se dedican a trabajar, van a la orquesta y de eso hacen su vida, no buscan más. Obviamente es cuestión de actitud. No se menciona que todos los músicos sean así por que hay uno que buscan superarse, pero hay otros que ya van 30 años en la Orquesta Sinfónica y siguen tocando lo mismo. Como país, atravesamos una etapa muy dura ya que no existen ni siquiera políticas de estado que apoyen al arte, no sólo a la música, sino a la pintura, la danza, etc. “Es que también no hay dinero”, comenta Juan Castro, por eso toma como solución a que la empresa privada sea la que se “sensibilice” y en algún momento pueda ayudar. Una de las cosas que le molestan son la Filarmónica y La Casa de La Música, ya que son entidades que “supuestamente” están al servicio de la comunidad, pero, cuando uno quiere hacer un concierto (lo habla con experiencia propia), te cobran mucho dinero, como 1.500 dólares por la sala y 2.000 por usar su piano. En una de sus experiencias, Juan Castro quería hacer un concierto con Tadashi Maeda (violinista) para mostrar sus arreglos y sus obras, pero la Casa de La Música le cobraba 1.500 dólares, cuando él quería ofrecer un concierto gratis (entrada libre) para que mucha gente asistiera. Estas son cosas que no dan apoyo al arte, a la comunidad en general. “Lo único que hacen ellos es traer artistas del extranjero y cobrar 30 o 40 dólares, que es un precio elevado para el común de la gente” menciona Juan Castro. En este punto aclaro mi tema de que el arte internacional está mucho más valorada que el arte nacional y a los que vienen de visita hasta se les paga. “Tenemos siglos de diferencia en cuanto a la educación”, dice refiriéndose a la música aquí comparada con la música en Europa y la mayoría de conciertos se dan con gente extranjera, justamente porque se las cree superiores. ¿Qué pasa con nosotros, como país? Nos preguntamos, “nosotros deberíamos ser los que empecemos a tocar y admirarnos de nuestros alumnos, maestros y músicos” respondió Juan Castro.
Otro caso es el de Pablo Vásconez, que estudió en Rusia en el Conservatorio de San Petersburgo. Al llegar allá tuvo un “choque” bastante grande ya que el nivel de exigencia académica es muy fuerte, tanto en las materias teóricas como prácticas. Pero más fue el “choque” cuando regresó al Ecuador, ya que se dio cuenta de lo distinto que resultaba ser músico en este país. Allá en Rusia, como en Europa en general, la profesión de músico es muy reconocida ya que todos, absolutamente todos, “desde el barrendero hasta el ejecutivo” dice Pablo Vásconez, sabían de ella. En cada distrito, o pueblo, en Rusia existe una Casa de la Cultura, donde se presentan conciertos, se forman orquestas y todos, como jobby, aprenden a tocar un instrumento. Pablo Vásconez regresó a Ecuador con su profesión realizada en 1990. Para esta época, todos los músicos que habían estudiado en el exterior volvían para hacer “mucho aquí”, como ayudar a la sociedad en el ámbito musical, pero la gran mayoría desertó, regresando al lugar donde estudió. Pero Pablo cuenta que se dio cuenta que “algo se estaba comenzando a mover”. Los conservatorios subían de nivel y muchos músicos querían formar parte de la Orquesta Sinfónica. En esto él encuentra ventajas y desventajas: la primera que “nada está hecho”, entonces se podrían sacar grandes talentos implantando una buena escuela, la desventaja es que estamos con mucho tiempo de atraso. “Muchas personas que estudiaron aquí valen bastante y deben ser consideradas”, dice Pablo Vásconez; además de que debemos ser “universales” y conocer todos de la música, su historia y aprender a apreciarla. Según Pablo, Sí se puede vivir como músico, pero el medio no lo valora ya que es pobre en nivel intelectual. Además, a muchos músicos no les gusta enseñar, pero de concertista no se puede vivir, así que terminan dando clases. Para que la carrera de concertista funcione en este país, primero se debe formar a la gente, a los jóvenes, lo cual significa mucho trabajo a nivel de enseñanza.
Se debe llegar a tener en los colegios un programa balanceado desde que los chicos son niños. Como, por ejemplo, en primaria básica enseñarles canciones, o sea a cantar, a afinar su voz, a leer notas, conocer el ritmo, usar su cuerpo, aplaudir, bailar, aprender melodías, entre otras cosas. Después, en escuela, se podría desarrollar la lectura y la escritura musical, reconocer instrumentos, las cualidades del sonido, desarrollar mejor el ritmo tocando en grupo con instrumentos fáciles, conocer varios tipos de música y otras actividades que se pudieran hacer. Ya pasado este proceso los niños han pasado a secundaria, donde ya se podrán brindar clases de apreciación musical y, si el colegio lo permite, pequeñas clases de algún instrumento específico y con más dificultad técnica. Además, para que la información de apreciación musical recibida sea más completa, pues se debería dividir los tópicos necesarios en todos los años lectivos, como en el Colegio Alemán, que consta con un programa de música desde primer grado.
Según un artículo en “El Comercio” del 4 de Abril del 2006 “la música clásica aumenta hasta en un 25 por ciento el rendimiento cerebral, a diferencia de la música comercial que baja este rendimiento”. Esto se popularizó en el siglo pasado con los estudios realizados sobre el efecto Mozart. El hemisferio derecho del cerebro se encarga de la imaginación, en donde se encuentra la música, el arte, pero no se desarrolla bien debido a que se oye muy poca música clásica. Obviamente esto nos pone detrás de los países desarrollados en el ámbito musical. “Si los niños desde pequeños escuchan composiciones de Mozart o en general del barroco aprenden a amar la música”, dice la profesora de la sección infantil del Conservatorio Nacional Martha López. No todos los alumnos que estudian música deben ser músicos profesionales. La propuesta está en que todos aprendan a apreciar ésta arte y a abrir sus mentes a esta nueva visión, a la visión de la música, que a la vez es tan antigua en nuestra historia mundial.

Bibliografía

Bernstein, Leonard. “Young People´s Concerts”. Publicado en http://www.leonardbernstein.com/youth.html

Copland, Aaron. “Cómo escuchar la música clásica”. Fondo de Cultura Económica: México, 1992.

Hemsy de Gainza, Violeta. “Música: amor y conflicto”. Editorial Lumen: Buenos Aires, 2002.

Paynter, John. “Oír, aquí y ahora”. Ricordi: Buenos Aires: 1972.
The National Association for Music Education, publicado en http://www.menc.org/publication/books/estandar.htm

1 Comments:

At 6:01 p. m., Blogger Unknown said...

Que bakan. La vida es música, la música es vida. SALUD!!! y SALUDOS!!!

 

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